Cinco niñas y una historia
Esta es la historia de 5 niñas llamadas: Nadia,
Gloria, Rosalinda, Pilar y Ariadna, que después de que a
todas les trataran sin igualdad, decidieron
unirse para convertir el mundo en algo mejor. Las trataron
diciéndoles cosas como: “ Cómo eres mujer no puedes
hacer tal cosa” o “ Eres una mujer y yo que soy un
hombre soy más fuerte” etc. Lo que ellas y
mucha más gente del mundo querría, sería un mundo con
igualdad. Espero que si no pienses lo mismo, al
leer esto, cambies de opinión.
Nadia
Había una vez una niña de 10 años que vivía en
Zaragoza. Sus padres estaban separados, pero ella era
feliz.
Ella iba al colegio tenerías a 5ºA y tenía
muchos amigos.Dos de ellos se sentaban detrás suyo. Eran
Nuria y Manuel.
Un día, como estaba llegando el carnaval,
Manuel empezó a preguntarle por su disfraz secreto. Nuria
sabía que se iba a disfrazar de zorro y se lo
contó a Manuel mientras que ella no miraba, sabiendo que era
un secreto. Manuel se puso a partirse de risa y
diciéndole que se iba a disfrazar de zorra.
Para colmo, estaban viendo un video de los
vertebrados en el que para explicar que los vertebrados
tenían cabeza, tronco y extremidades salía un
zorro. Esto se repetía constantemente en el vídeo
fastidiándole toda la clase.
Esto se repitió durante toda el día mientras
que ella sufría.
Cuando llego a casa y le dijo a su madre que ya
no quería disfrazarse de zorro. Ella le explicó todo lo
que le había pasado. Lo de Manuel, lo de Nuria,
lo del video de vertebrados…
Su madre le explicó que era una forma muy
despectiva llamar zorra a una mujer. También le dijo que
se disfrazara de lo que quisiera y que al día
siguiente le dijera a Manuel y a Nuria que le había molestado
mucho. Ella mientras que lloraba le dijo que se
iban a reír más de ella y que el día de carnaval lo pasaría
fatal y lloraría. Su madre le convenció
diciéndole que lo que le habían hecho estaba muy feo y que eso era
machismo.
Al día siguiente, ella se lo dijo a Manuel,
pero él le dijo que la que le había llamado zorra era Nuria.
Ella fue a hablar con Nuria pero no le hizo
caso. Ella se lo contó a Itziar, una amiga suya, que
resultaba ser la novia de Manuel y ella le dijo
a Manuel que eso era una forma despectiva de llamar a las
mujeres. También se lo dijo a otra de sus
amigas, Ainara, a la cual tampoco le hizo gracia y se enfadó con
Manuel y Nuria. Les dijo un par de cositas. Al
final a Ainara e a Itziar acabaron riéndose también de lo de
zorra.
Nadia, también se lo dijo a su novio Simón. Él
fue el único que le escucho de verdad y le dió las
fuerzas suficientes como para disfrazarse al
día siguiente.
Cuando llegó el día de carnaval, ella se
levantó muy feliz y segura sabiendo que alguien le apoyaba.
Llegó a clase con los comentarios de sus
compañeros entrando por un oído y saliendo por otro. Ese
mismo día, en la fiesta de carnaval, disfrazada
de zorro, se lo pasó mejor de como pensaba. Todos le
felicitaron por su disfraz y ella se quedó muy
satisfecha al saber que había conseguido que sus amigos
piensen que los hombres y las mujeres son
iguales.
Gloria
Érase una vez, una niña llamada Gloria. Ella,
vivía en Pakistán y no podía ir a la escuela. Su familia
la obligaba a trabajar duro. Sus hermanos, eran
menos inteligentes y hábiles que ella, pero podían ir a la
escuela y no necesitaban trabajar. Un día,
Gloria decidió rebelarse por todas las mujeres del mundo. Ella
pensaba que todas las personas tienen los
mismos derechos, chicos y chicas.
El mismo día ella fue a la escuela. Los malos
pensamientos la acompañaron todo el camino a la
escuela, en el otro lado de Karachi.
Cuando había caminado la mitad del camino,
recordó lo que le pasó a su mejor amiga, Farida. Unos
adolescentes que pensaban que las chicas no
podían estudiar, le dieron una paliza en el camino hacia la
escuela. Desde entonces, no volvió a verla.
Gloria tenía miedo. Intentó no pensar más. Sólo
ir hacia adelante.
Cuando estaba en la escuela, vio a otra chica.
Ella pensó que era una alucinación, pero la chica era
real. ¡Era su mejor amiga Farida! Farida se
había atrevido al igual que ella a ir a la escuela. Gloria fue a
saludarla y se le puso delante un enorme hombre
forzudo . El hombre, le dijo a Gloria que no podía ir a la
escuela. Gloria luchó por Farida y ganó la
pelea.
Farida y ella fueron a la escuela ese día. Con
algunos inconvenientes, pero fueron. Desde entonces, van
juntas a la escuela . Saben que juntas nada
malo les puede suceder. Ellas quieren hacer una escuela para
las niñas que no son aceptadas. Este es su
sueño. ¿Y el tuyo?
Rosalinda
Esta es la historia de una chica llamada
Rosalinda. Ella era muy pobre y vivía en Inglaterra. Rosalinda
era muy lista. En el colegio sacaba muy buenas
notas y un día la directora del colegio le sacó de clase
para ofrecerle una beca con todo pagado para
estudiar magisterio.
Ella volvía del colegio dando saltos de alegría
por el camino. Rosalinda iba pensando como decirselo
a su madre.
Cuando llegó a su casa, se lo dijo a su madre
directamente porque pensaba que era lo mejor y su
madre le dijo que eso no lo podía hacer una
chica, que ella se tenía que quedar fregando en casa. Así, que
le puso un taburete y la mandó a fregar. Ella
se puso muy triste pero obedeció a su madre. La pobre
Rosalinda estuvo toda su vida fregando y haciendo
las tareas de casa en vez de ser profesora.
Pilar
Esta es la historia de una niña que vivía en
Moscú y era muy habilidosa con las manos. Ella tenía
catorce años, le gustaba mucho dibujar y pintar
y quería estudiar bellas artes.
Cuando en el instituto le llegó la hora de
decidir lo que iba a estudiar, ella seguía queriendo
estudiar bellas artes y se lo dijo a su madre y
su padre. Su padre le dijo que tenía que estudiar
mecanografía porque al ser mujer, valía más de
secretaria que de pintora o escultora.
Pilar se sacó el título de mecanografía después
de dos años en un examen en el que había que hacer
como mínimo doscientos ochenta pulsaciones por
minuto y menos de cinco errores. Aprobó con
doscientas noventa y cuatro pulsaciones por
minuto y cuatro errores. Llegó a casa y se lo contó a sus
padres. Sus padres se pusieron muy contentos.
Después de eso decidió estudiar bellas artes
que era lo que siempre había querido.
Se matriculó en una escuela de bellas artes y
estudió varios años.
Ella acabó siendo diseñadora gráfica y sigue
trabajando de eso.
Ariadna
Esta es la historia de una niña llamada Ariadna
que tenía once años. Ella vivía en Marruecos y quería ser
corredora profesional. Ya desde bien pequeñita
había querido correr durante toda su vida. Lo tenía claro.
Un día vió un cartel que informaba sobre una
carrera de diez kilómetros. Ella decidió que quería
participar. Empezó a entrenar todos los días
por la tarde.
Faltaba poco para la carrera y decidió
decírselo a sus padres. Ella era muy tímida y tenía miedo
de que sus padres no le dejaran participar por
se mujer. Cuando se lo dijo, su padre le dijo que no quería
que participara en la carrera porque solamente
podían correr los hombres porque las mujeres eran débiles
y tenían que quedarse en casa haciendo las
tareas propias de las mujeres como fregar, limpiar, hacer la
comida para sus hermanos, etc.
Ella se fue llorando. Lo único que quería en la
vida era correr y su sueño se alejaba por culpa de
su padre.
Llegó el día de la carrera y su padre fue a
supervisar que no fuera allí. Ella apareció en el último
momento intentando que su padre no la viera.
Dieron la salida de la carrera. Todos salieron
disparados desde la línea de inicio, allí estaba
Ariadna corriendo como una flecha. Su padre la
vió desde lejos, como la carrera ya había comenzado,
intentó ir a por ella acelerando el paso. No la
alcanzaba así que comenzó a correr detrás suyo. Cuando ya
llevaban casi todo el camino, se dió cuenta de
que Ariadna corría más rápido que él y ella era una chica.
Se dijo a sí mismo: ¡mi hija corre muy rápido!.
Paró un momento a pensar y se dió cuenta de llevaba toda
la vida no dejando salir el sueño de su hija.
En ese mismo instante Ariadna cruzaba la línea
de meta ganando la carrera.
El padre estaba muy arrepentido y se abrazaron
allí mismo. Desde entonces Ariadna pudo seguir
con su carrera como corredora profesional.
Al final...
Si pensabas que los chicos eran mejores que las
chicas, ¿Con estas historias has cambiado de
opinión? Desde que sucedieron sus historias,
ellas luchan por la igualdad para todo el mundo. Ellas han
sentido lo que es tratar a las mujeres de
distinta forma que a los hombres.
Muchas otras mujeres sufren otras historias
como estas o incluso mucho peores. Ellas lo saben y
su sueño es tener un mundo para todos iguales.
Mucha gente sigue tratando a las mujeres como si fueran
basura. Las maltratan, hacen que cobren menos,
hacen que no puedan trabajar en muchos trabajos o
incluso las venden. Tú puedes ayudarlas no
haciéndoles ninguna de esas cosas.
Si sigues sin pesar que todos no somos iguales,
fíjate a tu alrededor. Estas historias ocurren
todos los días. En cualquier lugar del mundo, a
cualquier hora del día.
Espero que os hayan convencido mis historias de
desigualdad. Y que no os ocurran.
Quedaros con esto : Todos somos iguales.